martes, 11 de octubre de 2016

CONCEJO DE PONGA… (1ª PARTE…).



Día: 08 y 09 de Octubre 2016.

Lugar: Ponga.

Comentario:
Después de la visita al concejo de Teverga, mi próximo destino iba a ser uno de los concejos más abruptos y paisajísticamente hablando más espectaculares que hay en Asturias, el aislado concejo de Ponga, situado al sureste de la región y con altitudes que van desde los 210 m hasta los 2.100 m en su pico más alto, así que esto que digo da una idea de lo accidentado del terreno de dicho concejo.


Algo de información del concejo de Ponga.



Y la situación del mismo en el Principado de Asturias.



Señalado en negro, el recorrido reflejado en esta primera parte del post dedicado a este concejo de Ponga.







Tras salir de la capital del Principado, pondría rumbo a la zona de Arriondas para unos 9 km antes de llegar a la capital del concejo de Parres, en el pueblo de Sevares, pillar la carretera estrecha que me llevaría, a través de la Collada de Moandi (662 m), a entrar en el concejo pongueto.

A las puertas del concejo, cuyo espacio está protegido constituyéndose en parque natural.


Primera “casa-cuadra” que me encontraría en el paso de Moandi (662 m).


Tras la parada de unos minutos en el paso de montaña, seguiría mi trayecto con el coche ya en descenso hacia la zona del cruce del pueblo de Sellaño por una carretera bastante estrecha y que permitía el paso justo de dos vehículos sin muchas florituras.

Tras algo más de 3 km de descenso por dicha carretera, pararía el coche en una zona algo más ancha que me iba a permitir sacar las primeras imágenes ya en terreno pongués.

Desde dicho margen de la carretera, la primera aldea que me encontraría del concejo, la aldea con siete viviendas de Los Laderos (380 m – 10 hab).


Hacia el interior del concejo.


Seguiría el descenso por la carretera y en pocos centenares de metros ya me iba a encontrar con el primer pueblo del concejo, entrando desde el Concejo de Piloña, el pueblo y parroquia de Cazo (183 hab en todas sus aldeas).

El pueblo de Cazo queda situado a unos 390 m y en el mismo aparcaría el coche en un lugar que me iba a permitir visitar con cierta tranquilidad la totalidad del pueblo, pueblo que se distingue por su torre, una de las edificaciones más antiguas de Asturias.

La torre es del siglo XII, conservándose todavía en la actualidad el escudo de armas, habiendo sido fruto de algunas modificaciones, como por ejplo la del siglo XIX y utilizada como prisión según refieren documentos de 1579.

Una leyenda local asegura que dicha torre disponía de un túnel para la huida de los señores que la ocupaban y que originalmente llegaba hasta el río. Según esta leyenda un joven cristiano enamorado de una bella doncella mora, aprovechó su existencia para burlar a los padres de la mujer y huir con su enamorada.

Imágenes de la torre y de su entrada.








Junto a la torre me encontraría con un hórreo que tenía la particularidad de ser de planta cuadrada y apoyarse en nueve pegollos.


Y con alguna cuadra que dejaba claro el paso del tiempo.


Me encontraría en la plaza del pueblo con un paisano que estaba plácidamente sentado tomando el sol que se dejaba ver por momentos, entre las nubes y con el cual estuve hablando un buen rato mientras me daba conversación explicando épocas antiguas mientras me mostraba los muros de la torre con los diferentes detalles defensivos de la misma, así como su escudo.

Como en los pueblos generalmente la gente tiene ganas de hablar, rápidamente se me unirían otros dos paisanos y con la casualidad que uno de ellos había estado en el ayuntamiento hacía años (en la oposición según me comentó), empezando a comentarme éste parte de la problemática del concejo y lo que hacen o “no hacen” los señoritos de la capital y los ecologistas por fastidiar a los que realmente les interesa el concejo, que no son otros que sus propios vecinos.

Tras la agradable charla con los paisanos, me despediría de ellos para ir a sacar algunas imágenes de las casas de este pueblo de Cazo, la mayoría en muy buen estado como se puede ver en la primera foto (las antiguas escuelas) y las que le siguen.














Las fotos que siguen a continuación son del día siguiente ya que en el primer día que iba a estar por la zona, descubriría a lo lejos (desde otro pueblo) que se me había escapado la visita a la iglesia del pueblo, iglesia que parecía estar situada en un mirador con buenas vistas, así que nada más empezar el segundo día de visitas, me acercaría al lugar donde estaba ubicada la iglesia en cuestión.

En este segundo día que me acerqué hasta Cazo dejaría el coche en la misma plaza de la torre y me iría caminando por la carretera para salvar la distancia de medio km que separaba el pueblo de su iglesia.

Vista del paisaje en mi aproximación a la iglesia.



A poco más de 100 m ya del recinto religioso y como digo, ubicado en un lugar con buenas vistas.


Descubriría más tarde que a dicha iglesia se le conoce como la Iglesia de Santa María de las Nieves, la cual data del siglo XVII.

En la fiesta principal de la parroquia que se celebran los días 5 (en Cazo) y el 6 (en Sellaño), se saca la imagen de la virgen de la iglesia, dando entonces un corto recorrido por el campo de la iglesia, confeccionándose también un ramo que se completa con panes, los cuales son subastados por los vecinos y así con el dinero obtenido y las aportaciones de los vecinos se sufraga la fiesta de la noche amenizada por una orquesta.

Imágenes de la iglesia y de su entorno.




















Un par de imágenes desde este lugar de dos pueblos que había visitado el día anterior y de los cuales pondré las fotos a continuación en esta primera parte del viaje por tierras ponguetas.

El primero de ellos, el pueblo de Priesca (330 m – 21 hab), pueblo que se accede bajando hasta Sellaño y tras 1 km avanzando por la carretera a S. Juan de Beleño, pillar a la izda una carreterina que en km y medio aprox sube al pueblo.



Y el otro de ellos que había visitado el día anterior y que se podía observar desde esta zona de la iglesia, iba a ser el pueblo de Tribierto (360 m – 21 hab).





Tras sacar las imágenes ya iría regresando tranquilamente hasta Cazo, obteniendo la siguiente imagen del pueblo desde la carretera que me llevaba de vuelta desde la iglesia hasta el pueblo de nuevo.


Vuelvo otra vez al primer día ya que en ocasiones iré mezclando días con la intención de que engloben entre los mismos determinadas zonas de los concejos ya que seguramente tendré que volver a repetir zonas porque algunas visitas se me hayan pasado en un primer momento.

Pues tras la visita a Cazo y tras descender medio kilómetro hacia Sellaño me daría de lleno en una curva con un cruce y una señal que parecía indicar algún otro pueblo de la zona, así que daría un volantazo a la drcha y me dirigiría entonces hacia los pueblos de esta parte del valle (Los Laderos, Ambingue y La Prida), pueblos que aunque no están muy alejados de la carretera general, sí que es verdad que dan una sensación visitándolos de bastante aislamiento.

Una vez abandonada la carretera general, me iría directo hacia los dos últimos pueblos de los tres que mencioné anteriormente, pasando y parando previamente en un mirador que se encontraba en una curva cerrada de la carretera y en el cual se podía observar con bastante claridad el pueblo que había visitado anteriormente, el pueblo de Cazo.





Y el paisaje desde dicho mirador…¡Espectacular!.


Tras abandonar este mirador me iría directamente hacia la parte poblada más cimera, conocida como La Prida.

Vista de dicho lugar.



Vistas a lo lejos y al frente de un pueblo que momentos después visitaría, el pueblo de Priesca (en la ladera verde que se ve en el centro de la imagen) desde esta aldea de La Prida.


Comenzaría el descenso hacia la carretera general y a los pocos centenares de metros me encontraría con el pueblo de Ambingue (360 m – 36 hab), pueblo por el que había pasado para llegar al de La Prida.


Llegaría entonces a la carretera que me iba a conducir hasta el pueblo de Sellaño (200 m – 52 hab) y de aquí me iba a dirigir al pueblo que había visto ya desde hacía rato y que estaba situado en una ladera con prados verdes, el pueblo de Priesca (330 m – 21 hab).

Imágenes de dicho pueblo.

















A lo lejos y de frente, vista de la zona por la que había estado en las primeras horas del día y visitando los primeros pueblos de este reportaje.


Abandonaría dicho pueblo tras haber disfrutado de sus vistas y me encaminaría de nuevo hasta Sellaño para irme a través de una carreterina a visitar otros par de aldeas o mejor dicho, una de ellas ya que por la primera aldea, la de Cortés, simplemente pasaría, no siendo así con la segunda, la de Tribierto (360 m – 21 hab), en la cual pararía el coche para irme a dar un breve paseo por dicha aldea, sacando las siguientes imágenes que se pueden apreciar a continuación de sus construcciones así como de alguna de las vistas que se pueden contemplar desde dicha aldea.














Tras el guapo paseo por esta aldea, me dirigiría a Sellaño (200 m -52 hab) para obtener una simple foto de recuerdo de este pueblo con el puente característico del mismo.


Con esta última imagen doy por finalizado esta primera parte del post dedicado al concejo de Ponga, primera parte que como se ve ha englobado toda la zona de Sellaño, así como sus alrededores.


En resumen, buena primera jornada, pero iba a llegar el día siguiente y de nuevo mi visita a Ponga en el que descubriría por ejplo, entre otras cosas, la subida espectacular a través de una carretera de 4 km (en la que solo cabía un coche) hasta el pueblo de Caranga, pero eso ya es para el siguiente post.

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